Esta diferencia es fonética y tremendamente interesante. Resulta que el español mexicano es alérgico a los hiatos y en la lengua hablada siempre se intentan cambalachear por un diftongo. La teoría, y el modo de hablar en España, hace que dos vocales fuertes (a, e, o) que aparezcan juntas se pronuncien en dos sílabas diferentes. En español mexicano, cuando se da tal circunstancia, se cambia la primera de esas vocales por otra que sea débil, e inmediatamente se arma el diftongo. Ejemplos, cohete, que se pronuncia “cuete”, y azalea, que pasa a ser “azalia”, pero ojo, solo en el idioma hablado. La escritura no varía.

Hay algo más a resaltar. Cuando el hiato destruido es el que hay entre la antepenúltima y penúltima sílaba, como es el caso en cohete, la palabra resultante se parece bastante, porque el idioma español tiende a hacer palabras llanas, y el golpe de voz queda sobre la misma vocal. Si está entre la penúltima y la última sílaba, ¡ay, dios mío! porque esa tendencia a las palabras llanas hace que el golpe de voz cambie de vocal y por lo tanto la palabra oral resultante sea más difícil de identificar para el no mexicano. Azalea es el ejemplo perfecto de esto, porque suena “azália”.

Una chulada esto de las lenguas y sus variantes.