Ayer recibí una buena “niusleta” de Marc Vidal sobre digitalización, el palabrusco actual que más asusta a directivos de multinacional. La dedicó a explicar la diferencia entre “digitalizarse” y “transformarse digitalmente”. Yo lo explico un poco diferente, pero el concepto es más o menos el mismo:

Digitalizarse: sinónimo de “informatizarse”. Es decir, identificar los procesos de negocio existentes, ver cómo mutarían éstos si se sustituyera “el papel” (¡o el word, excel y correo!) por sistemas informáticos, y llevar a cabo el cambio: implementar a la vez el sistema y los cambios en los procesos (con todo el esfuerzo que esto conlleva, claro está).

¿Ha cambiado tu producto? ¿tu modelo de negocio? ¿tu modelo de costes? Los dos primeros no, el segundo un poquillo, se supone que para mejor. ¿Has hecho algo disruptivo? ¡¡¡CIEN MIL VECES NO!!!

Transformarse digitalmente: Aprovechando el potencial de las tecnologías que ya se están convirtiendo en “commodity” (o sea, que las usa todo el mundo), “dale la vuelta” a tu negocio. Cambia la forma en que interactúas con tus “stakeholders”, haz que el valor que ofreces a tus clientes sea 10 veces mayor al que dabas actualmente.

Lo primero suena tangible, lo segundo, un poco difuso, ¿verdad? No es casualidad: que se te ocurra una idea “bingo” para transformar tu negocio digitalmente es CONDENADAMENTE DIFÍCIL y la implementación lo es incluso más. En un entorno de empresa que cotiza en bolsa, dominada por los “controllers”, donde las decisiones se toman según el CAPEX y el OPEX que te queda para los siguientes dos meses y en el siguiente año fiscal Dios (el controller) ya dirá, es sencillamente… IMPOSIBLE.

Hace falta un liderazgo muy “rara avis”, una persona con una visión de futuro muy clara y que sea capaz de hipnotizar a los que solo miran los “numeritos” para poder hacer transformaciones de este tipo.

No en vano Elon Musk dice siempre que uno de sus mayores objetivos es seguir siendo propietario de sus empresas, porque a la que “salgan a bolsa” se acaba el poder enfocarse a objetivos a medio plazo.

Os dejo un pequeño ejercicio que sirve para reflexionar sobre este tema: La instalación de los contadores de electricidad inteligentes que son obligatorios en España por obra y gracia del BOE, ¿servirán para una transformación digital o se quedarán en mera optimización del proceso de lectura de contadores? ¡Espero vuestras respuestas!