Corría el mes de junio de 2005 y asistimos a la escuela de verano de ATTAC en Barcelona. Arcadi Oliveres daba una charla sobre la Unión Europea y acabó hablando de la deuda externa de los países mal llamados del tercer mundo. Todo sonaba terriblemente injusto. Alcé la mano y le pregunté una cosa.
- ¿Qué pasaría si esos países decidieran dejar de pagar la deuda? ¿Cuáles serían las consecuencias?
Arcadi se sorprendió por mi pregunta, y espetó:
- Eso es imposible.
Yo le pregunté por qué, y vehementemente cortó el asunto y cambió de tema:
- Es imposible.
Fast forward 2013. Arcadi Oliveres monta una plataforma para pedir la independencia de Catalunya y para ello publica un manifiesto para el que busca adhesiones. ¿Cuál es su primer punto?
- Expropiació de la banca privada, defensa d’una banca pública i ètica, fre a l’especulació financera, fiscalitat justa, auditoria del deute i impagament del deute il.legítim.
Qué fácil es ver la paja en ojo ajeno e ignorar la viga en el propio. Porque la deuda de, digamos, Bolivia, era legítima y por lo tanto se tenía que pagar, sí o sí. Pero la deuda catalana no lo es y por lo tanto no se tiene que pagar. Se ve que para Oliveres las cajas de ahorros catalanas no han sido salvadas por el FROB, o sea el gobierno, que para salvarlas se ha tenido que endeudar. Parece que el aeropuerto de Lleida, totalmente inútil, no se construyó en Catalunya, o sea, no cuenta en el acumulo de la deuda. Parece ser que los parados catalanes tampoco cobran seguro de desempleo para Arcadi. Qué desilusión la incongruencia en los planteamientos de este señor al que tomaba por un economista, si no brillante, al menos formal. Qué despropósito el Procés Constituent.