De las diferencias entre ambas variantes del español, las que prefiero son las gramaticales. Las léxicas se arreglan con memoria y ya, pero las otras…

Mi favorita es la reiteración del poseedor. “Su mamá de él” es el ejemplo base. Aquí podríamos decir que se trata de completar de significado una forma ambigua que quizás no proporcione el contexto: ¿es la mama de él o de ellos? Pero no van por ahí los tiros, como demuestra esta otra expresión: “su mamá de María”. Los europeos diríamos “la mamá de María” y tan panchos. Entonces, ¿de dónde sale esto?

Pues del náhuatl, ¡por supuesto! y es que el posesivo en este idioma prevalente en el centro del país hasta que cuajó la reforma educativa del zapoteco Benito Juárez en el siglo XIX, y todavía hablado por diez millones de personas en el país, se hace así el posesivo en tercera persona:

Prefijo posesivo (equivalente a nuestro “su”) + objeto poseído + artículo definido “in” (optativo) + poseedor.

Entonces ese “Su mamá de María” ¡¡¡es un cálculo de “Inantzin in Malintzin”!!!