Hora local: 12:01.

Tú: Buenos días.

Ellos: ¡Son tardes!

Esa es una de las grandes diferencias cronológicas entre España y México: el concepto de mediodía. Para los españoles, es ese periodo de tiempo indefinido que abarca dos o tres horas, desde que te da hambre hasta que acabas de comer, y que no comienza hasta pasada la una.

En México, el mediodía ni existe, pasa en un instante, son las 12:00:00 y ni un segundo más. Se pasa en un pestañear de la mañana a la tarde, como te dejan claro tus convecinos cuando los saludas y el sol está más o menos en el zénit.

Si eres recién llegado de la península, el buenos días te sale del corazón.

Al oírlo, ellos estiran teatralmente el brazo, miran su reloj, y te contestan ese reprobatorio ¡Son tardes!

Ni deniego ni confirmo que yo ya experimento ese pequeño placer al corregir a mis vecinos espetándoles:

¡¡SON TARDES!!