En 2006 pude visitar el showroom de Toyota en Tokyo (y la fábrica en Nagoya…) y aluciné con sus conceptos de futuro de transporte. Uno de ellos muy diferente: un robot humanoide pero enorme que “te cargaba en brazos”. Por supuesto con piernas.

Y ahora leo que Toyota está a punto de comprarle Boston Dynamics a Google. Ya sabéis, esos robots con pinta de perros del infierno que pueden correr sobre cualquier tipo de superficie.

¿Casualidad?

What Does Toyota Want with a Legged-Robot Company?