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  • lavigi 15:34 on 07/12/2016 Permalink | Reply  

    Esto deberíamos dominarlo todos. No lo hacemos. Sic transit gloria mundi de las aplicaciones informáticas. Escleróticas by (anti)design 🙁
    https://dev.to/naveen/how-to-write-an-object-oriented-program-that-doesnt-suck

    Y ya que estamos puestos… corta vida a los bucles for.
    https://dev.to/dawranliou/never-write-for-loops-again

     
  • lavigi 10:02 on 07/12/2016 Permalink | Reply  

    Hace un par de años leí “You are not a gadget: a manifesto” de Jaron Lanier (dejo el enlace abajo). Resonó en mí buena parte del mensaje. De hecho, en casa siempre decimos que ser analista de sistemas, o mejor, consultor de procesos de negocio, te da un superpoder, una especie de rayos X que funciona cuando interaccionas, como cliente, con empresas. El poder es que sabes qué cosas se pueden hacer y dónde algo se va a torcer terriblemente. Es esa frustración que siente mucha gente cuando tiene que llamar al “call center”, pero en versión iluminada y realista (percibida por los demás como pesimista). Es saber que por mucho que insistas, por mucho que te esfuerces en explicar una situación, por mucho que el operador al otro lado del teléfono comprenda perfectamente que tienes razón, sabes que no van a poder hacer gran cosa por ti.

    ¿Por qué sabes todo esto? Porque lo has vivido desde dentro. Has oído mencionar el “óptimo de Pareto” fuera de contexto 500.000 veces, y sabes que se sigue a rajatabla la regla del 80/20 que es lo que condena al caso que se sale un poco de lo común al desastre absoluto en su gestión. Y muchas veces es mucho peor que ese 80/20, porque en multitud de ocasiones has visto una toma de decisiones, que afectan al modo de operar de quienes tienen que hacer el trabajo de verdad, en sentido “de arriba hacia abajo”, muchas veces siendo el de arriba un novato total en la organización, si tienes suerte, con experiencia en el sector, pero seguro que sin ningún tipo de contacto real con la cultura, el modo de hacer, impedimentos y motivaciones de los equipos operativos.

    Sabes perfectamente que aunque necesites que te manden un técnico, o que te devuelvan el dinero, el operador al otro lado del hilo no puede hacerlo. Es físicamente imposible que lo haga. Tiene que seguir el proceso que está cincelado en el sistema de gestión que está utilizando. Como mucho puede escalar el problema. Eso significa pasárselo a alguien más a quien el sistema permite hacer más cosas. Con ello tendrás que volver a explicar la situación a esta nueva persona, que puede comprenderte, o no. Y que puede ser que ella tampoco pueda ayudarte. Y vuelta a “escalar”. Si el problema es verdaderamente atípico la única manera de salir de este bucle es una obra de teatro: decir que “te quieres dar de baja”. Media hora más al teléfono con un comercial que, si verdaderamente estás de suerte, dispone del “botón rojo” para solucionar tu problema, que en realidad es un problema de ellos, un caso mal contemplado, mal enfocado, mal implementado, con errores.

    Nada odio más que esta idea de que un ser humano empático, capaz, con conocimiento y experiencia, esté tan constreñido por un sistema ideado por encorbatados que residen en una torre de marfil llamada “oficina corporativa”.

    Que me acabe de pasar esto con una compra de un equipo informático (Lenovo Yoga Book con Windows 10 Profesional) comprado en FNAC y con el problema de que la licencia de sistema operativo no se correspondía con la del instalado (licencia Windows Home) me ha animado a escribir esto, porque refleja fidedignamente lo expuesto, con el agravante de que había tres multinacionales involucradas. ¿Modos de solucionarlo en un entorno de empleado empoderado? Servicio de atención a cliente coge una licencia de Windows 10 Profesional de su stock (el cartoncito, vaya) y se lo da al cliente (yo) para que lo escriba en el paso de activación del sistema operativo. Cliente contento (puesto que tiene razón no se le perjudica más que una visita extra a la tienda) y desconectado del resto de resolución del problema. FNAC le repercute el coste de la licencia a Lenovo, y Lenovo ve por qué una partida entera de equipos han salido con las claves erróneas. Quizás tenga que lidiar también con Microsoft. ¡Qué fácil sería en un entorno donde “you are not a gadget”!

    http://r-u-ins.org/resource/pdfs/YouAreNotAGadget-A_Manifesto.pdf

     
  • lavigi 12:15 on 01/12/2016 Permalink | Reply  

    Me guardo esto para cuando alguien me pregunte: ¿por qué te gusta tanto Ciudad de México? #CDMX http://viajes.elmundo.es/2016/08/26/america/1472201962.html vía @elmundoes

     
  • lavigi 21:45 on 28/11/2016 Permalink | Reply  

    Miren esta foto tomada desde la Estación Espacial Internacional por el astronauta Tim Peake el año pasado. Nada especial, pueden pensar, y hasta algo movida. Miren mejor. ¿Ven esa línea naranja que se ve a la derecha? Pues es la frontera entre India y Pakistán, que está totalmente iluminada y se ve desde el espacio. Yo la vi por primera vez justo antes de iniciar el descenso hacia Nueva Delhi (en un avión convencional, eso sí). Supongo es lo que pasa cuando dos países están en guerra y ambos disponen de arsenal nuclear: mejor dejar todas las luces encendidas y las cámaras filmando, no vaya a ser que destruyan el planeta y la humanidad por una sombra extraña, por un malentendido.

    frontera-con-pakistan

    Foto en Flickr: https://www.flickr.com/photos/timpeake/24251395526/

     
  • lavigi 13:22 on 27/11/2016 Permalink | Reply  

    Insisto: aten la rueda delantera de sus bicis. Muchos de los que recogen trastos se hacen unos carritos para los que necesitan ruedas. Y cosechar ruedas de bici  con una simple llave inglesa es demasiado fácil.

     
    • Jose 21:30 on 29/11/2016 Permalink | Reply

      Y a veces sin llave inglesa: la cantidad de personas que dejan su rueda sujeta con uno de estos tornillos de ajuste rápido (ideal para competición, pero demencial para una ciudad como Madrid o Barcelona sobre todo si no se usa candado adicional en esa rueda) es enorme.

      • lavigi 18:42 on 02/12/2016 Permalink | Reply

        La gente no ama a sus bicis (o son cándidos). La experiencia les enseñará lo contrario. ¿Qué tal se pedalea en MUC? ¿Saludos!

  • lavigi 23:13 on 26/11/2016 Permalink | Reply  

    Yo llevo unos añicos dándole vueltas al tema del fin del mundo, o de nuestra civilización, o de nuestro modo de vivir, con la total convicción de que todo se irá al garete con la computación cuántica. Me explico. La seguridad informática y de las comunicaciones se basa en técnicas criptográficas cuya gracia es que si intentas “romper” las comunicaciones así, a lo bruto, te tardarías algunos miles de años en conseguirlo usando las tecnologías computacionales actuales. La computación cuántica podría romper esos secretos como si estuviesen hechos de papel de cebolla.

    Y tachán tachán, llegó el día, ya están las consultorías dándole vueltas a ese asunto y prediciendo la fecha en que eso pasará: http://singularityhub.com/2016/11/24/quantum-computers-could-crush-todays-top-encryption-in-15-years/

    Dos cosas:

    1. ¿Por qué el fin de nuestro modo de vivir? Porque sin comunicaciones seguras ni funcionan los bancos, ni los aviones, ni el Mercadona. Se acaban los servicios financieros (nos quedamos sin dinero) y se acaba la cadena de suministro (nos quedamos sin productos) Los huertos urbanos y el “kilómetro cero” son conceptos mu molones, pero nadie puede sobrevivir con los tomates cherry que cultiva en su balconcito. Ergo emigración masiva al campo y que Dios nos coja confesados de las ampollas que nos van a salir en las manos.

    2. Telefónica ha colocado al eminente investigador de computación cuántica Ignacio Cirac en su consejo de administración. ¿Igual no será el fin del mundo, solo el de Pepephone? 🙂 https://www.telefonica.com/documents/162467/1711552/Cirac.pdf/2a6fe6e2-7cfc-499d-8504-da626ba4da40

     
  • lavigi 15:18 on 26/11/2016 Permalink | Reply  

    ¿Hay algo más así rollo extraño que pudiera suceder en 2016? No preguntes, no preguntes, que te puedes arrepentir…

     
  • lavigi 19:58 on 24/11/2016 Permalink | Reply  

    Nothing like speaking with people from different standpoints to open your mind. This one’s about patient records. In many countries, the law states that personal information belongs to the person it refers to, and this person has all rights on that information (including access, of course). Health information, together with race, sex orientation and religion, are the most sensitive kinds of data according to the EU. So it strikes me that it’s damn hard to get hold of your own patient record. Honestly, I am fed up of having to recite all my medications, chronic conditions, surgeries, family history… every time I visit a new doctor. So it is only logical that I could get my patient record from all the health providers that have treated me so far, and it would make sense that I can hand over my patient record to any new physician instead of me reciting (and forgetting stuff) and she typing everything up. Right?

    In practice, wrong. And I never knew why. So this week I had the chance to ask the about a panel of experts on integrated care during HIMSS’s excellent World of Health IT Congress. Two guys said that I was right, we should have a way to obtain said records but in practice it’s impossible. Another panelist, a medical doctor, said that many healthcare professionals won’t agree with me and won’t allow that a patient gets access to their own health data.

    This was puzzling, I never thought clinicians would be the impediment (even though part of the Hypocratic oath includes some stuff about when to disclose tough information…). Then it dawned on me. They believe they own that patient information. I wondered why? Then the answer was clear to me. They believe that information is the result of their work. They believe they hold intellectual rights to *my* personal information!!!! My mind has gone – booom! I think this is bananas. But I think it’s true.

     
  • lavigi 19:48 on 24/11/2016 Permalink | Reply  

    Nivel estupidez de nuestra sociedad: máximo. Ejemplo: incidente del puñetazo de Justin Bieber y que alguien pueda pensar que el cantante haya hecho algo mal. Recapitulemos: el tal Bieber acude en coche al lugar donde va a dar su concierto y donde se acumulan los fans. Para tener un detalle con estes (oh my god, le he visto la cara a 2 metros de distancia!) el tal Bieber decide bajar la ventanilla. En ese momento llega un pavo, mete la mano por la ventanilla y le toca la cara. Bieber responde con un puñetazo.

    Si a mí, una doña nadie que no tengo que estar paranoica por la existencia de chalados obsesionados conmigo que quieran matarme, alguien me toca la cara yendo yo tan tranquila por la calle, o estando en el autobús, o en la cola del Mercadona, quizás no le pegue un puñetazo porque soy pequeña y no tengo tanta fuerza, pero sí os aseguro que le meto dos dedos en los ojos (así en plan peli de Bruce Lee), ¿qué le puede pasar por la cabeza a un famoso que sí tiene motivos para la paranoia mencionada más arriba cuando alguien invade tan gravemente su espacio personal? El puñetazo fue poco, la verdad. Y muy comprensible.

     
  • lavigi 19:16 on 24/11/2016 Permalink | Reply  

    Innovación de la buena: esta silla de ruedas permite a personas parapléjicas ponerse de pie. Pensadlo un momento. Es una posición, un ángulo de visión, un punto de vista que jamás pensaron poder volver a experimentar. Potente.

     
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